Casucha del Rey Puquios - Las Heras - MENDOZA Puente sobre el río Mendoza (a Penitentes) - Las Heras - MENDOZA Luna sobre el Co. Arco - Las Heras - MENDOZA Ruinas de las Minas Jesuitas de Paramillos - Las Heras - MENDOZA Atardecer en Lagunas del Rosario - Desierto de Lavalle - MENDOZA Cerro Comición - Luján de Cuyo - MENDOZA Capilla Nuestra Señora de las Nieves, ladera Co. Banderita Sur - Puente del Inca - Las Heras - MENDOZA Camino a Manantiales - Tunuyán - MENDOZA Cascada en la Quebrada de los Berros - Luján de Cuyo - MENDOZA Estación GUIDO - Tren Trasandino - Las Heras - MENDOZA Altos Limpios - Lavalle - MENDOZA

EL FANTASMA DEL CARRIZAL - Leyendas mendocinas.

Del profundo silencio del atardecer, emergió la figura de un pescador extraviado...

No comprendo estas cosas. 
Pero es bueno que no tengamos que tratar de matar
el sol o la luna o las estrellas...

Ernest Hemingway: “El Viejo y el Mar”.


 El pescador…

Adaptación: Enrique Guerrero

Los últimos rayos de sol que se reflejaban sobre el espejo de agua, se iban fracturando en pequeños cristales, con los inesperados toques de la brisa.

Leyendas Mendocinas
Monumento al Pejerrey en El Carrizal (Luján de Cuyo).
El chapoteo ocasionado, por el aletear desesperado de alguna (1)tagua que intentaba despegar y la tarde otoñal, rozando los sentidos con la tibieza del día, se sumaban con humildad al momento tan ansiado por el pescador

Las primeras sombras de la noche, se aventuraban tímidamente en el embalse. Con la usual lentitud que lo caracterizaba, atardecía en El Carrizal. 

Atardecer en el embalse El Carrizal.
De pronto, la voz de una persona que no oí llegar me sobresaltó, sacándome del estado contemplativo que había establecido con el momento.

-    ¿hay pique? - preguntó parado inmóvil a mis espaldas-.


Lo miré rápidamente sin prestarle mucha atención. Era algo alto y de contextura media, vestía un equipo de lluvia de color oscuro, con una capucha que le cubría la cabeza e impedía verle el rostro.

Le respondí que no había sido tan bueno como esperaba, a lo que me aconsejó que encarnara con mojarra común y no con plateada.

Seguí el consejo más por respeto que por convicción y apenas arrojé el aparejo al agua, sobrevino el tan ansiado tirón.


Tiré para clavar y para mi sorpresa, al sacar la línea del agua colgaba una bella flecha de plata…

-     ¡Guau, qué pejerrey!, (exclamé),  ¡gracias por el consejo! (le dije)...

La sorpresa sobrevino al darme vuelta para mostrarle el pez, por cuánto el hombre había desaparecido, tan misteriosamente como llegó.

Unos pescadores que estaban un poco más allá, al verme sacar la captura se acercaron rápidamente, con la excusa de felicitarme y de paso formular las preguntas normales del que no ha tenido mucho pique en la jornada: ¿con qué carnada, anzuelo, con boya o a fondo? y algunas más.

Les pregunté si vieron al hombre que estaba al lado mío minutos antes, lo que al ver la cara de extrañeza de ellos, le dí detalles de su atuendo y altura...

Se produjo un silencio muy profundo, porque ellos no lo habían visto, pero intuía que sabían de quien hablaba...



El Fantasma del Carrizal.


Carlos que venía de Junín, fue el primero en romper el silencio:

- Mi tío lo vio una tarde, me contó que no se le veía la cara dentro de la capucha y que luego de darle unos consejos se desvaneció. Dicen que en el Club no quieren que se hable del tema, porque asusta a los que vienen.

Omar con algo de preocupación, acotó que es el fantasma del Carrizal y según ha escuchado, la capucha está vacía. Debe ser el ánima en pena de algún pescador que murió trágicamente y cada tanto da una vuelta y alguno que otro consejo, sin molestar ni asustar.

Luis medio escéptico, comentó que no son muchas las personas que lo han visto...

Y así continuaron las charlas lo que restó del crepúsculo, a la que se sumaron unos pocos pescadores más. Los pejerreyes pasaron al olvido y los relatos del fantasma y sus ocasionales apariciones en la costa, fueron surgiendo sin muy variados matices.

Anochecer en una bahía del Carrizal, del Dpto de Rivadavia - Mendoza.

La noche continuó con su destino de estrellas y pensamientos de luna.

Mientras guardaba el carrete y los aparejos en la caja de pesca, le pedí a Dios que le diera refugio en sus aguas de paz, a este pescador que se enamoró para siempre del Carrizal.



Deseo que hayan disfrutado de esta leyenda que posiblemente nació a fines del siglo pasado y que de a poco se va conociendo, por cuanto los protagonistas, en su mayoría pescadores, prefieren mantener cierta reserva sobre el tema.

Me despido con un abrazo cordial y el deseo de que encuentres, buenos senderos en la vida.



(1) tagua: la gallareta ala banca, gallareta chica o tagua chica, es una especie de ave gruiforme, de la familia Rallidae, muy común en todos los ambientes acuáticos, de la provincia de Mendoza.


LEYENDA DE PUENTE DEL INCA

MANCO CCAPAC I - 1er Emperador Inca
Imagen GOOGLE search

Las leyendas al ser relatos breves de fenómenos físicos, paranormales, naturales o hechos históricos, tradicionales y/o populares, y por el carácter anónimo de su origen, muchas veces adquieren alternancias y matices inesperados.
Cada narrador las va dotando de su impronta y es quizás esta última, la que les destina un "rinconcito" muy cálido, en la cultura popular de cada región.
Esta leyenda no podía escapar a ese destino. De los tres posibles desenlaces que escuché con los años, elegí uno y es el que voy a narrarles.

Puente del Inca

Leyenda Mendocina


Adaptación: Enrique Guerrero.

Entre los siglos XV y XVI, el Tahuantisuyo o Imperio Incaico, se convirtió en el estado más extenso que haya conocido la historia de la América precolombina.


Collasuyo Inca (mapa inglés de 1851)
En menos de 100 años sus dominios se extendieron desde el corazón del Tahuantisuyo (Cusco), en las cuatro direcciones.

Era quizás por ese motivo, que el emperador inca no se resignaba a que en su vasta comarca, no existiera medicina, lugar o persona, que pudiera curar la parálisis que postraba a su hijo.

CHASQUI (Sello postal de Perú 1977).
Por consejo de los curanderos, que leyeron en las hojas de coca y las estrellas, sobre la existencia de un manantial dorado del que fluían grandes poderes sanadores, les encargó a cada uno de sus chasquis, la búsqueda de ese rincón en los cuatro Suyos (regiones).

Velozmente cruzaron el imperio, por cada uno de los senderos del Qhapac Ñan Inca (Camino Real Inca).

Más con el paso del tiempo, fueron regresando uno a uno, sin la tan ansiada noticia.

Joven haciendo sonar el pututo.
Uno de los últimos en llegar, fue el chasqui  que provenía del territorio más austral del imperio.

Anunciaba con el sonido estridente del pututo la buena nueva: - ¡He hallado al final del Collasuyo, un manantial dorado, del que fluyen las aguas del sol!.


Andas del Inca. "Nueva crónica y buen gobierno"
(1615), de Felipe Guamán Poma de Ayala.
Con celeridad el emperador ordenó que se alistaran los guerreros más fuertes y las andas, para él y su hijo, con el objeto de iniciar pronto la partida.

La extensa travesía les demandó más tiempo del esperado, pero los caminos que conformaban el Qhapac Ñan, les facilitaron enormemente la tarea.

Atravesaron punas, valles, sierras, montañas y ríos, sintiendo un gran alivio al divisar el Tambo de Tambillos.

Sólo les restaba el último trecho por los tambos de Ranchillos y Tambillitos, para concluir tan extenso viaje.

Zona de ingreso al TAMBO RANCHILLOS, Uspallata, Las Heras.


Cuando llegaron  a la fuente termal, quedaron mudos de asombro. No se podía negar que Inti el dios Sol, les había dejado una clara señal de que era el sitio elegido.

Margen sur del río Cuevas.
La otra barranca del río poseía un dorado tan intenso, que no era difícil suponer que el sol, se hubiera recostado sobre ella un instante.

El río intempestivo y torrentoso, les impuso una barrera final, por lo que agotados de las largas jornadas vividas, se entregaron al descanso durante el crepúsculo.

El cielo andino se fue cubriendo de estrellas, que concurrían desordenadamente al jardín de la noche, por cuanto Mama Quilla, la Luna, se encontraba próxima a realizar su paseo nocturno.

Inti que los había estado observando durante las extenuantes jornadas vividas, se sintió conmovido al ver el nuevo desafío que les imponía Pachamama y en una complicidad total con Mama Quillla, les preparó una gran sorpresa para cuando despertaran.


Puente del Inca

Las primeras luces del alba, extendieron sus pensamientos entre los cerros, desnudando de a poco la regia presencia, de un puente de roca dorada como el sol.

Se extendía hasta el manantial, del que emanaban las aguas templadas y milagrosas que curaban males.


leyendas
PUENTE DEL INCA, Las Heras, MENDOZA.

PUENTE DEL INCA desde la otra margen del río.

VILLA DE PUENTE DEL INCA, desde la otra margen.
Fuente de agua termal, CHAMPAGNE.



Cóndor o Apu Kuntur, mensajero de los dioses Incas.

Un cóndor sobrevoló los cielos, por un instante.

Quizás portando un mensaje de gratitud, enviado por el emperador al Hanan Pacha, Mundo Superior donde moran todos los dioses incas.




Me despido con un saludo cordial y el deseo de que la vida, siempre nos brinde buenos senderos para andar.


                                 





PUENTE DEL INCA

aforador
Nomenclador de la Estación Puente del Inca,  del "Tren Trasandino Argentino"(TTA). 
Lat (Garmin/Google Earth):     S32 49.619 32°49'37.14"S
Long (Garmin/Google Earth) : W69 54.783 69°54'46.98"W

TIPO DE SENDERISMO: Alta Montaña por un Área Natural Protegida.
PUNTO DE PARTIDA: PUENTE DEL INCA, Las Heras, Mendoza - Km 1219 (RN 7), Km 1242 (TTA).
DISTANCIA DESDE LA CIUDAD DE MENDOZA: 191,4 Km.
ALTURA: 2.745 M.S.N.M. (salida).
DIFICULTAD: Baja. Sólo requiere estar en condiciones de caminar en montaña el recorrido total y no sufrir de vértigo, por cuanto hay que atravesar un viejo puente ferrocarrilero, suspendido a más de 25 mts de altura sobre el río Cuevas.
DISTANCIA TOTAL RECORRIDA: 8,3 Km desde el río Horcones (6,4 km desde el Puente del Inca).

RECORRIDO: Ida y vuelta por el mismo sendero. Siguiendo el río Cuevas por la margen norte, hasta cruzar un puente del histórico Tren Trasandino Argentino y continuando por la margen sur, hasta la Capilla Virgen de las Nieves.

EQUIPO NECESARIO:
Mochila pequeña, bastón de senderismo o del tipo peregrino, equipo de hidratación (hay agua todo el recorrido bajando al río Cuevas), comida de marcha (sanguches o frutas), zapatillas o botas de senderismo, ropa cómoda preferentemente sintética, cortaviento, protector solar, lentes con protección UV y máquina fotográfica (obligado).

MEDICIONES: NAVEGADOR Garmin Etrex Legend HCx y convertidas  a KML para Google Earth.


DPuente del Inca a la Capilla


Puente del Tren Trasandino (TTA) sobre el río Horcones.
La mañana otoñal despertó con una brisa suave, que por momentos se escapaba del rostro, para perderse en la plenitud del paisaje.

Partimos con Noelia, mi hija, desde el Puente del Tren Trasandino que está sobre el río Horcones, cercano a la confluencia con el Cuevas.

Confluencia del río Cuevas (izq) y Horcones (der).
La idea era pasar junto al PUENTE DEL INCA, contemplarlo durante un tiempo y proseguir el sendero que finaliza en la emblemática Capilla.

El clamor del agua nos acompañó el primer tramo del camino, con una persistencia casi sinfónica.

No habíamos andado un kilómetro, cuando el asombro acalló nuestro animado diálogo.


Puente del Inca

Monumento Natural Provincial


En su corto viaje hacia la ansiedad rumorosa del río Cuevas, el ocre otoñal se derrama impreciso, sobre el puente y las paredes de roca que lo bordean.

PUENTE DEL INCA, 2.724 M.S.N.M.
Distrito Las Cuevas - Departamento Las Heras - MENDOZA

Un poncho pétreo y dorado, tejido por la policromía del azufre y los biominerales, cobija la historia de su agitado pasado postglacial.

Al ser parte integral del Qhapac Ñan Inca (Collasuyo), es uno de los tantos sitios que tienen el honor, de haber sido declarados PATRIMONIO MUNDIAL, por la UNESCO.

Rincón de historias, leyendas y relatos ...

ANTIGUOS BAÑOS TERMALES DE PUENTE DEL INCA
Camino Principal Inca (1438-1533), Correo Real de la Colonia (1765) (está aquí), Ejército Libertador (1817), Charles Darwin (04 de abril de 1835) (está aquí), Tren Trasandino (1910), Hotel Termal de Puente del Inca (arrasado por un alud en 1965), y el asombro de quienes hoy lo visitan.

Hasta fines del año 2005, momento en que se declara Monumento Natural Provincial, se podía cruzar a la otra margen del río.

A partir del 2006 quedó prohibido el tránsito sobre el Puente del Inca para su preservación, por lo que si desea ir a la Capilla, es necesario un sendero alternativo.



Continuamos a la Capilla


Las Áreas Naturales Protegidas tienen reglas muy claras para conducirse dentro de ellas, por lo que de hacerlo, es necesario extremar los cuidados, con el objeto de minimizar el impacto de nuestro paso, sobre esa bella geografía resguardada.


Estación del TTA, Puente del Inca. 
Apenas traspuestos los galpones, bodegas y talleres abandonados del ferrocarril, continuamos bordeando las vías, por una huella muy clara con dirección este.

La extraña sensación que despiertan todas estas estaciones de trenes, casi fantasmas, se va haciendo presente.

Sendero junto a las vías del Tren Trasandino
(De izq. a der.) ladera Co. Leñas, Co. M. Ardito, Co. de las Vacas, ladera Co. Banderita Sur.
Luego de salir del pequeño conglomerado de casitas, que se concentran en torno al Puente del Inca, una huella que bordea el terraplén, nos introduce nuevamente en la agreste belleza de los Andes.

Puente del Tren Trasandino sobre el río Cuevas.
El cruce del viejo puente ferrocarrilero es todo un reto, en especial, para quienes sufren de vértigo. ¡En tales casos, es prudente abortar el intento!.

Si está decidido a cruzarlo, extreme los cuidados y precauciones, así podrá salvar el obstáculo sin mayor dificultad.

Cementerio de los Andinistas visto desde el puente del TTA.
Desde allí divisamos el Cementerio de Los Andinistas, que fuera el Cementerio Ferroviario durante la construcción y tendido del Tren Trasandino Argentino.

Hasta que en 1929, al no ser reclamados por ningún familiar, sepultan los restos mortales del escalador inglés Basil Mordem, quien perdió la vida tras hacer cumbre por la Cara Norte del Aconcagua, en julio de 1928.

A partir de ese momento, se convirtió en el sitio de reposo de los restos muchos escaladores, que no fueron ni son reclamados y de otros tantos amantes de la montaña, que lo han elegido como su última morada.



Sendero por la margen sur del Cuevas, que va a la capilla.
La aridez aumenta en esta margen del río.

Grandes rocas nos proporcionan un lugar para hidratarnos y disfrutar la comida de marcha, mientras admiramos el paisaje imponente que nos rodea.

Capilla NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES (1929)
El suelo pedregoso lentamente se va transformando en una senda prolija, que nos conduce a la Capilla Nuestra Señora de las Nieves, indicándonos que el recorrido finalizó por hoy. 

Los arbustos de acerillo, el puente desde la otra margen, la fuente termal y las ruinas del hotel, aportan un momento de asombro tras la caminata.

Dormilona fraile en el sendero...
Una curiosa dormilona fraile, dando pequeños saltos y vuelos, entre los arbustos de leña amarilla y las piedras, buscaba captar nuestra atención.

En ocasiones posaba orgullosa para la foto, mientras nos observaba, no sin cierto desparpajo.



Fuente de agua termal COPA DE CHAMPAGNE.
Como una copa que se derrama, la fuente termal Champagne, vierte su alma dorada sobre el Puente del Inca.


Ruinas del Hotel Puente del Inca.
Las ruinas del Hotel Puente del Inca, testimonian la violencia del alud que en 1965 lo destruyó casi por completo, dejando en pie, milagrosamente a la Capilla Nuestra Señora de las Nieves (está aquí).






Nubes, en la Qa. de Los Horcones.
Atardecía cuando regresábamos.

En el horizonte se insinuaba el pequeño poblado de Puente del Inca y  algo más allá, el nacimiento de las nubes en la Quebrada de Los Horcones.

¡Un cuadro único para finalizar la marcha!.


Puente del Inca aportó el bello y dinámico escenario, que generosamente regala la alta montaña mendocina.

El reencuentro familiar en la actividad senderista, concluyó como era de esperar, entre risas y anécdotas.






Para finalizar, me despido con un fuerte abrazo y el deseo de buenos senderos en la vida.





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